Por qué dueles tanto, por que me ardes por dentro.
Que le follen al destino, que le follen a la lógica, yo no quiero más historias si no son contigo.
Esas historias que ya no podríamos contarnos.
Nada puedo echarte en cara, no siento rabia, no siento enfado, solo puedo sentir tristeza.
Tristeza de saber que quizás no pueda verte más. Tristeza de no poder sentirte.
Te escribo con lagrimas en los ojos, lagrimas de miedo y de desesperanza, de tristeza y añoranza.
Yo que me sentí inerte durante tanto tiempo, yo que no creía que tu existieses.
Podéis llevaros todo menos a ella.
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